Un texto pequeño que se emborrona en una etiqueta tejida, o el mismo archivo nítido en un telar y difuso en otro: lo primero que se sospecha es la máquina, pero casi siempre la densidad y el archivo no encajan. La densidad decide qué grosor de línea y qué tamaño de letra puede sostener el tejido, y a la vez decide el tacto y el coste.
Esta guía separa urdimbre y trama, da los rangos de densidad habituales para etiqueta de cuello, de manga, zonas en contacto con la piel y ropa de bebé, fija las cifras que conviene acordar antes del contrato (altura mínima de texto legible, grosor de línea más fino, espacios negativos), muestra después cómo la densidad sube a la vez nitidez y coste, y cierra con cuatro reglas de archivo y seis líneas de especificación.
1. Separar densidad de urdimbre y de trama
Una etiqueta tejida son dos conjuntos de hilos cruzados: la urdimbre, en el sentido de la longitud, decide el detalle resoluble en el ancho; la trama, insertada al través, decide la nitidez en el largo. En el oficio, densidad suele significar densidad de trama: cuántos hilos de trama entran en un centímetro.
- Si la densidad de urdimbre es baja, los trazos verticales y los pequeños huecos de las letras se pegan, y las líneas horizontales son las primeras en emborronarse.
- Si la densidad de trama es baja, los bordes de las letras salen peludos y los límites de color dentados: la causa más habitual de que un mismo archivo se vea distinto.
- Las dos deben ir juntas: subir solo la trama, sin cambiar la urdimbre, mejora poco y solo endurece la etiqueta.
- El título del hilo cuenta igual: hilo fino con densidad alta da el resultado más nítido al mayor coste; hilo grueso con densidad baja, el más suave y económico, pero solo para motivos grandes.
2. Rangos de densidad según el uso
Los rangos siguientes reflejan la práctica habitual; las cifras reales dependen del título del hilo, del detalle del motivo y del telar. Indicar el uso y el texto más pequeño es mucho más útil que dar solo una densidad.
| Uso | Densidad de trama habitual | Nitidez y tacto | Notas |
|---|---|---|---|
| Etiqueta de cuello | Alta, en torno a 100–120 pasadas/cm | Texto pequeño legible, etiqueta firme | Elegir cuando se necesitan textos finos y líneas delgadas |
| Etiqueta de manga o lateral | Media-alta, en torno a 90–110 pasadas/cm | Equilibra nitidez y suavidad | Habitual en básicos y posiciones visibles |
| Motivo grande o lema | Baja o media, en torno a 80–100 pasadas/cm | La suavidad primero | Más económico cuando el motivo no lleva texto pequeño |
| Ropa de bebé, ropa interior, punto en contacto con la piel | Densidad más baja con hilo fino | La más suave, el tacto primero | Sustituir el texto pequeño por bloques de color o información simplificada |
3. Tamaños mínimos legibles: fijar expectativas antes del contrato
- La altura mínima de texto suele quedar entre 1,5 y 2 mm; por debajo, los trazos se aprietan y se vuelven ilegibles tras el lavado.
- La línea más fina mide unos 0,15–0,2 mm; más delgada, los hilos vecinos se la comen.
- Los espacios negativos —entre letras y entre líneas— deben ser al menos iguales al grosor del trazo; una composición apretada es la causa más común de fallo en tejido.
- Los degradados, las sombras y los serifs muy finos no se tejen bien: sustituirlos por bloques sólidos, blancos y trazos más gruesos es mucho más fiable.
- Validar el estado tras el lavado: la etiqueta encoge y saca pelusa, y nítida antes del lavado no significa nítida después.
4. Cómo la densidad sube a la vez nitidez y coste
A mayor densidad, más trama consumida y más tiempo de telar, así que sube el coste unitario; además la etiqueta se vuelve más gruesa y firme, lo que puede raspar en contacto con la piel. Nitidez y coste suelen subir juntos, por lo que conviene valorar también una segunda vía.
- Densidad arriba: más nitidez, etiqueta más firme, más coste.
- Densidad abajo: más suave y barato, pero el texto pequeño y las líneas finas pasan a ser un riesgo.
- A menudo sale mejor: menos colores, trazos más gruesos, cuerpo mayor o detalles convertidos en bloques sólidos; ganancia visible mayor que subir densidad y a menor coste.
5. Cuatro reglas obligatorias para el archivo
- Enviar archivos vectoriales (AI, EPS o PDF); nunca un mapa de bits ampliado presentado como vector.
- Convertir los textos a contornos y revisar ortografía y espaciado carácter a carácter: en cuerpos pequeños suele fallar el espaciado, no el tamaño.
- Separar los colores en capas con límites claros y dejar unos 0,1–0,2 mm entre colores vecinos para evitar sangrados en el tejido.
- Acotar el archivo a 1:1 e indicar el ancho, el plegado y el acabado del borde (corte en caliente, corte por ultrasonidos o orillo tejido).
6. Seis líneas de especificación para tu consulta
- Tamaño y plegado: plano, doblez en extremo, doblez central o dos dobleces laterales, con el ancho final.
- Requisito de nitidez: indicar altura mínima de texto y grosor de línea más fino, mucho más ejecutable que pedir densidad alta.
- Material del hilo: poliéster, algodón o hilo reciclado; si se exige contenido reciclado, indicar la base de certificación (por ejemplo GRS).
- Número de colores y referencias: dar Pantone o una muestra física, nunca describir el color con palabras.
- Bordes y reverso: si hace falta refuerzo, si se sellan los bordes y si el reverso lleva contenido tejido.
- Uso y certificación: contacto con la piel, ropa de bebé o exportación, y si se exige certificado tipo OEKO-TEX.
Artículos relacionados
- FAQ Accesorios: todos los artículos
- Tipos de etiquetas tejidas: satén, tafetán, jacquard y orillo doble
- Guía de archivo para etiqueta tejida: grosor de trazo, cuerpo y formato
- Guía de tamaños y anchos de etiquetas tejidas
- Etiqueta tejida o impresa: ¿cuál conviene a tu prenda?
¿Una etiqueta tejida con texto pequeño o líneas finas y dudas de que salga nítida? Envía el archivo y el tamaño final: primero evaluamos densidad y viabilidad, y después tejemos una muestra a tamaño real para que decidas sobre el producto.
Solicitar presupuesto de etiqueta tejida →