La tarjeta cabecera (header card) es la tarjeta rígida impresa que se dobla sobre el borde superior de la bolsa: marca y especificaciones en el anverso, talla, código de barras o información posventa en el reverso. No es una etiqueta colgante: la etiqueta colgante viaja con la prenda y la tarjeta cabecera pertenece al envase, y su función de presentación es distinta. Bien usada, hace que el producto en bolsa se sostenga y se lea en el lineal; impresa sobre un papel inadecuado, se alabea tras el transporte marítimo y vuelve como devoluciones y retrabajo.

Esta guía desglosa la tarjeta cabecera en las decisiones que hay que cerrar pronto: en qué se diferencia de una etiqueta colgante y de un adhesivo, la relación entre dimensiones y ancho de bolsa, cómo elegir gramaje y laminado, los equilibrios de impresión y acabado, el perforado y la fijación, y la coherencia entre tarjeta, bolsa y caja. Cierra con los seis datos que conviene indicar en la solicitud de presupuesto.

1. Tarjeta cabecera, etiqueta colgante y adhesivo: tres soportes distintos

Los tres soportes responden a versiones distintas de la misma pregunta: quién lleva la información de marca y con qué presencia llega al cliente. El más barato no siempre es el adecuado, y la opción más refinada puede no rendir en el lineal.

SoporteNivel de costeAcabadoIdeal paraRiesgo principal
Tarjeta cabecera (fijada a la bolsa)MedioRígida, gran superficie imprimibleLineales, exposición colgada o planaSi no encaja con el ancho de bolsa, se alabea
Etiqueta colgante (en la prenda)Medio-altoRefinada, permite foil y relieveRelato de marca, precio y argumentosRota con la prenda, necesita enganche y cordón
Adhesivo (sobre la bolsa)El más bajoPlano, sin volumenE-commerce directo, marcado temporalSe despega y puede dejar residuo

2. Fijar el tamaño: primero la bolsa, después la tarjeta

El ancho de la tarjeta coincide normalmente con el de la bolsa, o va 1 a 3 mm más estrecho, y la altura plegada define la superficie de presentación del anverso. La tabla muestra las correspondencias habituales; el ancho de bolsa, el sentido del embalaje y la barra del lineal siguen mandando.

Ancho de tarjetaAltura plegadaAncho de bolsaUso típico
60 mm40 a 45 mm60 a 70 mmCalcetines, ropa interior, accesorios pequeños
80 mm55 a 60 mm80 a 95 mmCamisetas, infantil, textil hogar
100 mm65 a 75 mm100 a 120 mmCamisas, sudaderas, conjuntos
120 mm85 a 95 mm120 a 150 mmAbrigos, etiqueta formal, cofres

El troquelado hace más visible la tarjeta en el lineal, pero hay que incluir la posición del pliegue de la bolsa: si corta demasiado abajo tapa el sellado, y si corta demasiado arriba se rompe en el transporte. Para formas especiales, pide el plano de troquel y pliega una bolsa real una vez antes de aprobar.

3. Papel y gramaje: rigidez, color y humedad

  • Cartulina blanca estucada de 300 a 400 g: la más versátil, color estable, buena rigidez tras el plegado, apta para la mayoría de tarjetas de marca.
  • Estucado una o dos caras de 250 a 350 g: alta saturación para grandes imágenes y fotografía, pero la superficie teme el agua, conviene laminar.
  • Papel kraft de 250 a 350 g: tacto natural y tono cálido, pero el color impreso sale más oscuro; adecuado para marcas ecológicas o de workwear.
  • Cartón negro y papeles especiales: aspecto premium, pero suelen necesitar laminado mate o barniz local para resistir el roce; las superficies oscuras marcan huellas.
  • Cartón con dorso gris: la opción más barata, pero los cortes dejan ver el alma gris, así que no sirve para una tarjeta vista por el cliente.
  • Elección de laminado: el mate resiste huellas y da acabado premium; el brillo aviva el color pero se raya; si importa el reciclaje, hablemos de opciones fáciles de separar o sin laminar.

4. Impresión y acabado: invertir donde mira el cliente

Las tiradas grandes van bien en offset: color estable y coste unitario bajo. Los lotes pequeños y las series personalizadas son más flexibles en digital, pero conviene confirmar la resistencia al roce de las tintas digitales y la reproducción de colores directos.

  • Color directo Pantone: la forma más estable de mantener el color de marca entre lotes, más fiable que una combinación cuatricromía, sobre todo en azul marino, rojo puro y tonos metálicos.
  • Estampado en caliente: sube el valor percibido de forma localizada, pero evita el foil sobre la línea de plegado, se agrieta.
  • Barniz local y relieve: eficaces en logotipos y gráficos, con relieve claro al tacto, pero requieren sangrado y suficiente grosor de papel.
  • Opciones ecológicas: tintas de soja o al agua, papel certificado FSC y diseños que reducen el laminado. Si se imprime una declaración de reciclabilidad, el laminado y el foil son lo primero que se cuestiona, así que acuerden el texto de antemano.

5. Perforado, fijación y colgado en el lineal

  • Perforado superior: habitualmente de 6 a 8 mm, o una ranura euro para los ganchos del lineal; la posición suele quedar a 6-10 mm del borde superior, según el diámetro de la barra y el peso de la prenda.
  • Ganchos: metálicos o plásticos en el perforado para exposición colgada, económicos y mejoran claramente el lineal; vigila el desgarro del orificio con la bolsa llena.
  • Fijación a la bolsa: termosellado, grapas, tiras adhesivas y puntos de pegamento tienen sus compromisos. Las tiras son limpias pero sensibles a la temperatura, las grapas aguantan más pero dejan agujeros, el termosellado es el más limpio y exige ajustar parámetros.
  • Cartón de base: una prenda plegada con soporte de cartón hace que la bolsa se sostenga; tarjeta cabecera y soporte forman la silueta completa en el lineal, sobre todo en cofres de regalo.

6. Hacer que tarjeta, bolsa y caja encajen

  • Acuerden juntos la tolerancia de ancho: la bolsa varía habitualmente más o menos 2-3 mm, así que dimensionar la tarjeta entre 1 mm menos y 2 mm más sobre el valor medio es la zona segura.
  • La tarjeta añade grosor en la boca de la bolsa: una tarjeta de 300 a 400 g plegada engrosa visiblemente la zona de sellado, así que hay que ajustar la cantidad por caja y el modo de acomodo o el embalaje se abomba.
  • Humedad y alabeo: las tarjetas laminadas aguantan mejor el transporte marítimo cálido y húmedo; sin laminado conviene añadir protección antihumedad o usar papel más grueso.
  • Unifica el sentido en la caja: tarjetas orientadas igual y sin peso sobre la línea de plegado reducen mucho las esquinas marcadas y el retrabajo.

7. Seis datos que conviene enviar con la consulta

  • Medidas: formato plano, altura plegada y ancho de bolsa al que debe ajustar.
  • Papel y gramaje: y si hace falta laminado, mate o brillo.
  • Cantidad: incluido el lote de prueba y el ritmo de reposición previsto.
  • Método y colores: cuatricromía o directo, con o sin foil, relieve o barniz local.
  • Acabado: posición y forma del perforado, fijación, orientación y apilado.
  • Uso y mercado: colgado en lineal, envío de e-commerce o cofre, y si se exige certificación o mención de reciclabilidad.
💡 Consejo: cuando una tarjeta cabecera falla, casi nunca es la impresión sino el ajuste con la bolsa. Antes de pedir, toma una bolsa real y pliega la tarjeta dentro una vez: ¿queda plana?, ¿el orificio coincide con la barra del lineal?, ¿la caja va a marcarla? Diez minutos aquí cuestan mucho menos que rehacer un lote después.

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